Síndrome Pre-menstrual 

¿Por qué lo sufro? 

¿Sabías que hay más de 150 síntomas atribuidos al síndrome premenstrual? 

Algunas mujeres experimentan molestos cambios de humor que les ponen nerviosas o deprimidas; otras experimentan ansiedad y hambre durante 2 semanas antes del período. Otras experimentan síntomas físicos como retención de líquidos, cambios en los hábitos intestinales, sensibilidad en los senos o dolores de cabeza… Los síntomas y la experiencia de cada mujer son tan únicos como ellas mismas. Por lo tanto, los tratamientos para cada mujer deben intentar ser igualmente personalizados. 

¿Qué causa exactamente el síndrome premenstrual? 

El síndrome premenstrual (SPM) se define como los síntomas físicos cíclicos y los cambios de humor que comienzan en algún momento desde la mitad del ciclo hasta el final de la menstruación. Y que suelen terminar con el inicio de la menstruación o al final de la misma. 

La razón por la que se produce el síndrome premenstrual no es del todo conocida y seguramente por lo variable de sus características no haya una única causa. Lo que parece estar claro es que se trata de un síndrome multifactorial. Por esta razón, un tratamiento que podría funcionar para una mujer puede no necesariamente funcionar para otra por lo que será muy importante dejarse asesorar por algún terapeuta que pueda hacer las preguntas correctas, analizar valores hormonales y  evidencias clínicas para llegar a conclusiones que sean de utilidad para el tratamiento. 

Algunas teorías son sobre el origen del síndrome premenstrual son:

– Mala desintoxicación del hígado

El hígado es responsable no solo de deshacerse de los restos de los medicamentos, del alcohol de la digestión, sino que también es el encargado de eliminar las hormonas y otros residuos resultantes de nuestro metabolismo. En particular, el hígado es responsable de metabolizar los estrógenos y la progesterona que tienen su pico más alto unos días antes de la regla. Si el hígado está sobrecargado y no realiza sus funciones correcta y acompasadamente, puede que estas hormonas no sean eliminadas con la agilidad oportuna y acaben acumulándose en el organismo por más tiempo de lo deseado. Esta acumulación de hormonas, también conocida como “predominancia estrogénica”, es suficiente para justificar gran parte de los síntomas del SPM de una mujer. 

Clínicamente se debería corresponder con acúmulo de grasa en las zonas predominantemente femeninas como cartucheras, pecho, brazos o giba; con menstruaciones con abundante flujo, con endometriosis o miomas. 

– Dieta

Una dieta rica en azúcares y harinas hace subir la insulina y esta hormona, a su vez, propiciará la conversión de hormonas masculinas en estrógenos, a través de la enzima Aromatasa, lo que provocará una predominancia estrogénica de base. Este puede ser el inicio de una ralentización de la función hepática por exceso de hormonas. 

Por otro lado, el exceso de tejido adiposo se ha demostrado que es capaz de comportarse como si de un órgano endocrino más se tratara, es decir, que produce sus propias hormonas. Éstas, igualmente, deberán ser eliminadas por el hígado, dándole más trabajo a este órgano.

– Calcio bajo en sangre

Los estudios demuestran que algunas mujeres con síndrome premenstrual tienen niveles bajos de calcio en la sangre, y que la suplementación con calcio durante 3 meses puede reducir la depresión, la tristeza, los problemas de concentración y los trastornos del estado de ánimo relacionados con el síndrome premenstrual.

– Metabolismo irregular de la serotonina

La principal explicación para el desarrollo de los síntomas relacionados con el estado de ánimo, característicos de este Síndrome, se cree que tiene que ver con una disminución en los niveles finales de serotonina, la hormona de la felicidad. Si bien no está claro el mecanismo que lo provoca, los estrógenos son considerados agonistas de la serotonina y si los niveles no son óptimos podrían desencadenar esta sintomatología. De forma fisiológica, tras la ovulación y justo antes de la menstruación, los estrógenos decrecen.

La secreción anormal de serotonina se ha relacionado con la depresión. Y esta es la razón por la que, a veces se recetan antidepresivos a mujeres con síndrome premenstrual. 

En este sentido, hay algunas cosas que podríamos hacer para potenciar los niveles de serotonina en el sistema como tener un intestino sano y alimentarse bien, dormir correcta y suficientemente y moverse.

– Inflamación 

Varios estudios confirman que tener un marcador de nivel de inflamación alto en sangre, como la proteína C reactiva de alta sensibilidad o PCRhs, se asocia con mayores síntomas del síndrome premenstrual como calambres abdominales, dolor de espalda y dolor de pecho. 

Por esta razón, suplementos dirigidos a modular la repuesta inflamatoria del organismo también suelen ser recomendados como intervención para algunas mujeres con SPM.

– Genética 

Hay estudios que asocian la gravedad de los síntomas del síndrome premenstrual con un gen responsable del trastorno afectivo estacional. Así como el polimorfismo en un gen para los transportadores de serotonina y la gravedad del síndrome premenstrual. 

– Valores culturales

Por último, la mente y el contexto social tienen mucho peso en la dimensión mental del dolor. 

Dependiendo de cómo viva una mujer una situación, del entorno en el que lo viva, las exigencias que le suponen y la interacción que implica con lo que le rodea, el dolor cambia. No significa que sea algo consciente o voluntario pero la parte sufriente del dolor se da cuando la mente entra en juego y la persona se recrea de alguna manera en él.

La sugerencia sería no pelearse con el dolor. ¿Y cómo se hace? Trayendo la mente al presente. La mente vive entre el pasado y el futuro, nunca en el presente. Hacerla caer al presente hace que pierda fuerza el dolor! La mente crea una realidad determinada y es capaz de exigir una adaptación física acorde a esa realidad.

Como ejemplo, pensemos en los niños en el parque. Si se caen y están entretenidos siguen adelante. Pero si están el padre o la madre delante su reacción es exagerada y necesitan de una atención o consuelo. Su dolor es real y más fuerte.

En un próximo post que estamos preparando te vamos a hablar de que cosas puedes hacer tú para mejorar el SPM. remedios naturales, hábitos de vida, cambios nutricionales y un montón de cambios que seguro harán que te puedas encontrar mejor esos días del ciclo. 

Referencias