¿Por qué hacer terapias naturales mientras me preparo o estoy en proceso de reproducción asistida?

Si te has preguntado alguna vez si las terapias naturales ayudan a conseguir el embarazo durante un proceso de reproducción asistida, vamos a despejar todas tus dudas. Conocerás qué beneficios aportan y qué contraindicaciones tienen.

Tú ya sabes que para aumentar las probabilidades del embarazo tenéis que estar tranquilos y relajados. Seguro que os lo han dicho.

Pero una cosa es lo que te dicen, y otra muy distinta es conseguirlo.

Ya no solo por el ritmo de vida y que muchas veces es complicado cambiar eso que nos preocupa en el trabajo o en nuestro entorno. Sino que a todo eso se suma el hecho de que tu pareja y tú necesitáis ayuda profesional para conseguir el embarazo.

Al final es un cúmulo de sensaciones con las que tienes que luchar para evitar las frustraciones, los miedos, el estrés, etc.

Y todo eso, no ayuda a tu cuerpo con la fertilidad ni en el proceso de reproducción.

Precisamente, las terapias naturales en los procesos de reproducción lo que persiguen es eso, tu bienestar corporal y mental. Veamos cómo.

¿Cómo ayudan las terapias naturales a mejorar la fertilidad?

No hay una fórmula mágica para conseguir el embarazo. La medicina es una ciencia que, gracias al conocimiento del cuerpo humano, nos dota de herramientas para tratar algo tan complejo, diverso y particular como la fertilidad.

Y gracias a ella, muchas mujeres consiguen ese embarazo tan deseado.

Sin embargo, aún con la incertidumbre de que no siempre se consigue, hay que aprovechar todas las opciones que tenemos a mano.

Las terapias naturales pueden ser el complemento ideal para aumentar esas probabilidades de éxito. Siempre y cuando estén supervisadas por profesionales y sean aconsejadas por el médico especialista en reproducción.

¿Qué tipo de terapias naturales son recomendables para quienes buscan el embarazo? 

Hay tantas alternativas que resulta difícil saber cuáles son realmente beneficiosas. Nuestra recomendación es que te apoyes en aquellas que están avaladas por datos científicos. 

Se trata de complementar el tratamiento de fertilidad para mejorar la capacidad reproductiva, así que deben resolver problemas que la medicina tradicional no trata, o que no lo hace con recursos naturales.  

Estas son las terapias naturales más recomendables:

La nutrición. 

Sí, como lo oyes, la contemplamos como una terapia complementaria muy necesaria. Ya te han dicho que debes tener una dieta sana y variada, pero en función de cómo esté tu cuerpo o cuál sea el problema, la ingesta de algunos alimentos concretos te ayudará y mucho.

Por eso, es una excelente opción contar con un nutricionista especializado en fertilidad que sepa decirte cuál es el aporte de macronutrientes y micronutrientes que tu cuerpo necesita antes de someterte a un tratamiento de fecundación, o para eliminar toxinas antes de quedarte embarazada, o que te ayude a eliminar los disruptores endocrinos de la dieta.

Cuidar la alimentación está recomendado tanto para mujeres como para hombres: una mala alimentación también afecta a la calidad del esperma.

Aquí te dejo un libro sobre dieta de fertilidad con recetas incluidas:

 

La acupuntura. 

Detrás de esta terapia hay miles de años de práctica en la medicina tradicional china. Pero es que además, en países del norte de Europa lo consideran tan beneficioso que lo cubren los servicios nacionales de salud.

Gracias a la acupuntura se puede tratar de un modo natural el sistema nervioso (reduciendo el estrés), el sistema inmunológico y la regulación del metabolismo de tiroides.

Recibir tratamiento de acupuntura durante el tratamiento de fertilidad ha aumentado el porcentaje de embarazo según numerosos estudios clínicos.

Masaje de fertilidad. 

Una técnica muy agradable que se aplica suavemente durante la fase folicular del ciclo de la mujer que busca un embarazo. 

Es beneficioso para aquellas mujeres que buscan concebir de manera natural, y también en algunas fases del proceso de reproducción asistida.

Se suele utilizar en combinación con otras terapias y siempre con seguimiento del médico especialista.

Por otro lado, también hay terapias que aunque están muy de moda, no hay evidencia científica de que consigan mejorar los resultados del proceso de reproducción asistida. Por ejemplo, la kinesiología, la homeopatía o la risoterapia.

Si bien en general no tienen efectos secundarios, no hay garantía ni están respaldados por la comunidad médica.

En cualquier caso, siempre será necesario que preguntes a tu ginecólogo.

 

¿Cuándo empezar con las terapias naturales?

Seguro que desde que decidiste que querías ser madre empezaste a buscar en internet qué debías hacer: cuidar la nutrición, tomar ácido fólico, hacer un detox, ejercicio para liberar endorfinas…

Nuestra recomendación es que desde el inicio consultes con un especialista en fertilidad y reproducción. Antes incluso de saber si conseguirás el embarazo de manera natural o si necesitarás ayuda.

Si estás comenzando con la búsqueda del embarazo, recurrir a terapias naturales te ayudará con la dieta detox, la reducción del estrés y que tus óvulos sean de calidad. 

También en el caso del hombre ayudan con la cantidad y morfología de los espermatozoides. 

Además, si finalmente tenéis que recurrir a la reproducción asistida, vais a pasar por un proceso que puede provocar tensiones, que nunca ayudan. Tratarlas correctamente puede marcar la diferencia entre conseguir éxito con el ciclo o tener que reintentarlo.

Para el tratamiento de fecundación vas a tomar medicamentos prescritos por el médico especialista para aumentar las probabilidades de éxito. Combínalo con el asesoramiento en nutrición, la acupuntura e incluso con ayuda de un psicólogo.

Todo apoyo es poco para evitar que te desanimes y que abandones antes de tiempo.

Como conclusión, lo que debes valorar antes de buscar un centro de reproducción asistida es si, además del tratamiento médico en sí, cuentan con el apoyo de especialistas en terapias naturales complementarias.

Porque si tú te encuentras bien, física y mentalmente, las probabilidades de éxito son mayores. Apóyate en las terapias naturales tras consultarlo con tu médico.

Y por último, disfruta del momento, porque querer traer un bebé al mundo merece que el camino sea lo más placentero posible. Rodéate de quienes te ayuden a recorrerlo.