Vacuna COVID y procesos de fertilidad 

El brote de la enfermedad del coronavirus (Covid-19) ha causado estragos a nivel socioeconómico con miles de millones de vidas afectadas por esta devastadora pandemia. Los procesos de fertilidad no han sido inmunes a este impacto. Las parejas que se encontraban en procesos de fertilidad vieron cómo se frenaban sus proyectos y nada podían hacer para acelerarlos. El mejor conocimiento sobre las vías de transmisión y contagio, así como la aparición de las vacunas han traído buenas noticias para estas parejas. Sin embargo, el meteorítico desarrollo de vacunas y la urgencia en su aplicación han suscitado series dudas entre los pacientes de reproducción asistida. 

En este post recogemos los últimos datos publicados por organismos relevantes tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, los datos sobre el Covid y sus repercusiones en diferentes aspectos van cambiando con mucha rapidez así que los siguientes datos y recomendaciones oficiales son válidas para este  momento actual, agosto de 2021.

¿Cómo funcionan las vacunas del Covid?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que prevenir una enfermedad no es sinónimo de prevenir su infección. Las vacunas desarrolladas contra el covid-19 hasta la fecha han demostrado eficacia para paliar sus efectos más graves, pero por el momento no hay ninguna vacuna capaz de impedir la infección por SARS-CoV-2. 

Pero aunque las vacunas actuales no eviten que el SARS-CoV-2 se replique en las vías respiratorias, sí reducen la gravedad de los síntomas, lo cual puede cortar la transmisión de forma indirecta.

Si bien cada vacuna funciona de distinta manera, todas las vacunas contra la COVID-19 provocan una respuesta inmunitaria para que el cuerpo recuerde cómo combatir el virus en el futuro.

Según la Sociedad Británica de Fertilidad y la Asociación de Científicos Clínicos y Reproductivos en febrero del 2021, la disponibilidad de vacunas seguras y efectivas contra Covid-19, ofrece una forma de protegerse contra esta enfermedad y acceder al tratamiento de fertilidad de forma segura. Desde estas instituciones se aconseja la vacunación de las personas en edad reproductiva. Esto incluye a quienes están en procesos de fertilidad en la actualidad o en un futuro próximo o dentro de unos años.

Tipos de vacunas y diferencias

Las vacunas Covid-19 de Pfizer y Moderna utilizan una tecnología pionera hasta la fecha en el mundo de la inmunología humana. No se utiliza un antígeno para desatar la respuesta inmune sino que usa ARN mensajero del propio virus, fabricado en laboratorio. Miles de copias de este ARNm se inoculan en el cuerpo a modo de instrucciones de fabricación de anticuerpos específicos para el Covid. Después este  ARNm se degrada fácilmente y no llega a interactuar con el ADN humano. 

  • Ventajas: menos efectos secundarios que las basadas en adenovirus y de momento ninguna polémica asociada a posibles trombos. 
  • Desventajas: más caras y más difíciles de almacenar.

Las vacunas de Janssen (Johnson&Johnson) y Astrazeneca (Oxford) por el contrario siguen un método de vacunación que se lleva probando desde hace años: inoculación con el adenovirus desactivado, atenuado o directamente muerto pero que, a pesar de esto, es capaz de activar la respuesta inmunológica de nuestro cuerpo.  En el caso de Janssen se inocula una versión genéticamente modificada del propio virus que lo desactiva. Cuando este virus entra en el cuerpo, no causa la enfermedad pero sí induce la inmunidad contra el virus porque expresa sus proteínas. De esa manera, por ejemplo, se erradicó la viruela en 1980. También funciona así la vacuna rusa Sputnik V aunque esta no ha sido comprada por el Gobierno español. 

  • Ventajas: baratas y fáciles de transportar y de almacenar tanto en neveras como en congeladores convencionales. 
  • Desventajas: pueden producir efectos secundarios como fiebre, cefalea, dolores musculares… más notables que las siguientes. No serían tan recomendables para personas inmunodeprimidas o mujeres embarazadas.

Ninguna de las vacunas contiene virus vivos, por lo que no hay riesgo de contraer el virus por la propia vacunación.

¿Afectan las vacunas a la capacidad fértil de hombres y mujeres?

Tanto la infección por SARS-COV-2 como la vacunación con la vacuna de ARNm, aunque se ha demostrado que cruzan al líquido folicular, no parecen tener un efecto perjudicial sobre la función folicular.

En otro estudio, el primero en evaluar el impacto de la vacuna de ARNm en los parámetros de los espermatozoides, no identificó diferencia alguna entre los resultados obtenidos en hombres antes o después de la vacunación

El estudio, de mayo de 2021, está a un pendiente de revisión por profesionales externos.

Así que, con estos datos, y dado que la infección por SARS-CoV-2 sí que puede afectar teóricamente a la fertilidad masculina (COVID y afectación a la fertilidad y a la reproducción asistida) parece estar recomendado que las parejas que deseen concebir se vacunarse previamente. La que la vacunación no afecta a los espermatozoides, mientras que la infección por SARS-CoV-2 sí puede condicionar el parámetro de los espermatozoides.

Vacunas y procesos de fertilidad asistida

Según la Sociedad Británica de Fertilidad ninguna de las cuatro vacunas más comerciales puede afectar la fertilidad. Sentencian que no hay absolutamente ninguna evidencia, ni ninguna razón teórica, que concluya que las vacunas puedan afectar a la fertilidad de mujeres u hombres.

Por esta razón, no se encuentran problema alguno a recibir una vacuna Covid-19 durante los tratamientos de fertilidad: ya se trata de una FIV,  una transferencia de embriones criopreservados, procesos de inducción a la ovulación, inseminación intrauterina o procesos de ovodonación o espermodonación. 

En un importante estudio israelí, todas las parejas que se sometieron a ciclos consecutivos de estimulación ovárica para FIV, antes y después recibiendo la vacuna ARNm del virus del Covid, alcanzaron la etapa de recogida de óvulos correctamente. Las características de estimulación y las variables embriológicas de las parejas que se sometieron a tratamientos de FIV después de recibir la vacuna ARNm del SARS-CoV-2 fueron evaluadas y comparadas con sus ciclos de FIV antes de la vacunación. Estos datos no demostraron modificaciones estadísticamente relevantes. Treinta y seis parejas reanudaron el tratamiento de FIV entre 7 y 85 días después de recibir la vacuna ARNm. Con estos datos, concluyen que, si bien harían falta más estudios para validar sus observaciones, la vacuna ARNm SARS-CoV-2 no afectó el rendimiento de las pacientes, ni a la reserva ovárica en su ciclo de FIV posterior.

Sí es posible, sin embargo, que desee considerar el momento de recibir la vacuna Covid-19 teniendo en cuenta que algunas personas pueden desarrollar efectos secundarios molestos en los días posteriores vacunación como dolor en la zona de la inyección fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular o sensación de cansancio. En este sentido, sí podría tener sentido, en la medida que el proceso de fertilidad lo permita, poder adecuar las fechas lo mejor posible para evitar molestias en días especialmente delicados. 

¿Es recomendable retrasar el tratamiento?

Más allá de esta situación descrita, no hay razón alguna para retrasar o detener cualquier tratamiento de fertilidad en proceso. La única razón para considerar retrasar el tratamiento de fertilidad hasta después de haber sido vacunados sería el hecho de desear estar previamente protegidos contra el virus del Covid-19 antes de poder quedar embarazados. 

Para las mujeres más jóvenes, menores de 37 años, no tendría especial importancia retrasar de 3 a 6 meses sus tratamientos con este fin, sin embargo, en mujeres mayores de esta edad, sí que se ha de tener en cuenta. Retrasos de varios meses pueden acabar afectando a las posibilidades de éxito en los tratamientos, especialmente en mujeres mayores de 40 años o con baja reserva ovárica contrastada.

Vacunas y procesos de ovodonación o espermodonación

La Autoridad de Fertilización y Embriología Humana en Reino Unido ha recomendado dejar pasar al menos 7 días ente la vacunación y la donación de óvulos o esperma, especialmente si el donante siente malestar después de la vacunación, no debería donar durante los 7 días posteriores a la aparición de los primeros síntomas.

Test positivo y vacunación

No hay razón para creer que ninguna de las vacunas Covid-19 podría resultar perjudicial para una embarazada, pero también es cierto que sus efectos en el embarazo aún no se han investigado completamente. 

Aunque los ensayos clínicos de las vacunas no incluyeron embarazadas, los datos disponibles, principalmente de utilización de las vacunas en Estados Unidos, no indican ningún efecto adverso sobre el embarazo. Un gran estudio estadounidense, realizado con 36.591 embarazadas a las que se les inoculó las vacunas de ARNm no ha encontrado problema alguno de seguridad para la salud de las mujeres embarazadas.

Recomendaciones oficiales

Las recomendaciones oficiales hasta la fecha en nuestro país es la recibir la vacuna. Ya sea en caso de formar parte de una categoría de riesgo, o por la posibilidad de exposición al virus en el puesto de trabajo o problemas médicos previos. 

Las mujeres embarazadas, en principio, son más susceptibles a las infecciones respiratorias. Esto es debido a un estado de semisupresión natural durante los nueves meses del embarazo. Por ejemplo, se observó una tasa de mortalidad del 37% entre las mujeres embarazadas durante la pandemia de gripe de 1918 en comparación con el 2.6% de la población general.

Sin embargo, de momento el Ministerio de Sanidad no ha catalogado a las mujeres embarazadas como grupo de vacunación prioritario.  Desde el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización del Instituto J. Craig Venter (JCVI), líder mundial en investigación genómica, si ha recomendado a las mujeres embarazadas retrasar su vacunación. JCVI ha recomendado la vacunación después del embarazo en caso de no formar parte de un grupo de riesgo por algún otro factor.

Referencias COVID y fertilidad: